jueves, 27 de septiembre de 2007

Para mi hermanito


Este es un poema cuyo título no es de mi autoría, sino de aquel que con los años se convirtió en mi mejor amigo, aquel con quien no me importa derramar lágrimas y a quien le debo parte de lo que ahora soy, ese que dejo de ser mi amigo para convertirse en mi hermanito…Te quiero mucho.

Brindis con trago amargo

Me voy a dormir
En una brisa quieta,
Esta noche
Voy a borrar la amargura
Con mi amiga tristeza.


Será después

Tú siempre en primavera de alegrías,
Ella siempre en otoño de angustias,
Yo vi como un sueño se rompió,
Crucé la pradera de miradas que muerden
Entre palabras que apuñalan.

Te hiciste esclavo de tus palabras,
Y te creíste dueño de los silencios,
Corriste tras el viento
Y gritaste a la soledad.

Pero de las entrañas del eterno olvido,
Bajo el inestable mar.
No lograste dilucidar los misterios del ayer.

Y en un sueño blanco
Descansó la que amaste,
Pero siempre postergaste.


Diosa extraviada

Sos mezcla de agua y viento
De frío y lluvia,
Tu figura ha sido forjada por Efestos
Con los fuegos eternos del averno.

El sol te rinde pleitesía,
Ante tu mirada todos se enorgullecen,
Tu belleza no es comparable a la de Afrodita,
Tu ira supera a la de Zeus.

Tú que siempre has vivido como mortal
Sin saber que tu lugar,
Que tu hogar es el Olimpo

El primero de muchos que sólo se escribieron


Atrapasueños

Sentada en el árbol de la noche nostálgica
Mirando la penumbra de tu silencio,
Dejo llorar al corazón,
Mientras el alma
Emprende su furtivo escape
Hacia el olvido.

Corro entre las profundidades del mar
En busca del Atrapasueños;
Tal vez él haya capturado
A aquel que construí en el aire,
Aquel al que di alas
Aquel que acuné
En las frías noches de invierno,
Aquel que tú germinaste
Para luego marcharte.

En un deambular de brotes primaverales
Lo sorprendí,
Pero del Atrapasueños por respuesta obtuve
Que ese, era uno más
De los sueños sin cumplir.