
Te vi una vez más
tus ojos sólo reflejaron mi imagen
tu abrazo fue esquivo
y la despedida un alivio,
por fin la razón fue claray el corazón vio
lo que durante años negó
sólo uno creyó en esta relación
y no fuiste tú.
La esperanza fue la droga
que mantenía vivo el palpitar,
pero como toda droga se terminó el efecto
y se acabó el encanto
finalmente el hasta luego
se transformó en adios.